El sol aún no se pronuncia en la mañana de tu primer cumpleaños. Hace un poco de frío y tu papi insistió en salir sin chaqueta de casa. Estabas despierta cuando salí al trabajo, medio desorientada y sin dar ninguna señal que aludiera a un día especial. Para nosotros, tu familia, es el aniversario de uno de los días más importantes de nuestras vidas.
Naciste hace un año. Te vimos los ojitos hace un año.
Tu mamá dice que no puede creer lo rápido que ha pasado el tiempo, pero yo sí pude ver más o menos un año pasar por tu carita de bebé. En los primeros meses, aunque saliste de su panza, parecía como si aún estuvieras siendo gestada por mamá, salvo un par de detalles inevitables, podríamos decir que saliste de panza al menos tres meses después de nacer. Así me pareció a mí al menos, que he sido espectador de su intimidad desde que supimos que venías al mundo.
Naciste hace un año. Te vimos los ojitos hace un año.
Tu mamá dice que no puede creer lo rápido que ha pasado el tiempo, pero yo sí pude ver más o menos un año pasar por tu carita de bebé. En los primeros meses, aunque saliste de su panza, parecía como si aún estuvieras siendo gestada por mamá, salvo un par de detalles inevitables, podríamos decir que saliste de panza al menos tres meses después de nacer. Así me pareció a mí al menos, que he sido espectador de su intimidad desde que supimos que venías al mundo.
Para mamá ocurre que la emoción se le vuelve nostalgia, le tizna los ojos con lágrimas que sólo las madres guardan en sus entrañas, y parece contener su felicidad en silencios y miradas nerviosas. Por mi parte, tu carita de niña de un año me despertó hoy sin saber qué decirte que pudiera marcar la fecha en nuestra memoria, y así fue que no me salió nada muy distinto al clásico buenos días mi gorda linda.
Creo que no hace falta detallar cuánto te amamos ni enumerar uno a uno tus eventos en el año pasado (aunque sé que a tu mamá le encantaría y me va a decir que estoy haciendo trampa), pero sí me gustaría que sepas que aunque nuestras reacciones parezcan aburridas en este relato, probablemente no le hagan justicia a la inmensa sensibilidad que nos produce este aniversario.
Estamos orgullosos de verte crecer, de verte sin tus zapatos, de que hayas bautizado al Co (Melchor), de verte tan Bugueño y tan Rodríguez, de tu fascinación por tu Bro, de tus voces y voracidad de Stitch (escribo esto mientras una señora está sentada frente a mí con una bolsa que tiene un dibujo de Stitch que me mira fijamente) y de todo lo que nos hace recordar que somos tus padres.
Creo que no hace falta detallar cuánto te amamos ni enumerar uno a uno tus eventos en el año pasado (aunque sé que a tu mamá le encantaría y me va a decir que estoy haciendo trampa), pero sí me gustaría que sepas que aunque nuestras reacciones parezcan aburridas en este relato, probablemente no le hagan justicia a la inmensa sensibilidad que nos produce este aniversario.
Estamos orgullosos de verte crecer, de verte sin tus zapatos, de que hayas bautizado al Co (Melchor), de verte tan Bugueño y tan Rodríguez, de tu fascinación por tu Bro, de tus voces y voracidad de Stitch (escribo esto mientras una señora está sentada frente a mí con una bolsa que tiene un dibujo de Stitch que me mira fijamente) y de todo lo que nos hace recordar que somos tus padres.
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