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Leonor

Los ojos de Leonor son hermosos. Ya sí, todos los sabemos, duh! Después de sus ojitos  Hay como un caleta de cosas más. Por ejemplo: La risa incontenible que le sale a veces. La amabilidad con que intenta Sacarte la pena por lo que sea. Las caritas de princesa consentida Listas para atacar cuando se siente feliz. La energía en forma de zoomies (sumis) Que no se le acaba NUNCA! Los chistes que inventa a la velocidad de la luz El encanto relajado que le brota  Cuando no se da cuenta que no la están mirando Y así y así.  Es una pequeña encantadora Más encima muy Inteligente De esas inteligencias que Pareciera que entienden todas las cosas Además está loca, loquísima Y es mi hija!!!!  Ay qué felicidad!
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Leo

Mi hija de 7 años aún no sabe leer o escribir. No tiene ningún problema cognitivo, es sólo que su madre insiste en que aún no está preparada para aprender, y que debe esperar a que le enseñen en el colegio. Su madre me autorizó a enseñarle a leer en mi casa, pero Leonor no se atreve a contravenir sus reglas y me insiste en que "es que la mami dice q todavía no papi". Hoy estaba ordenando ropa, y pillé este dibujito metido en una almohada, medio escondido y bien doblado entre la funda y la almohada. En mi cabeza, mi pequeña de 7 años intenta dejarme un mensajito oculto, tranquilizándome para que me dé cuenta de que ya entiende el mundo de las letras, con una breve palabra que dice "L E O". Tal vez sea su nombre acortado o tal vez sea un aviso de su capacidad lectora. Se me aprieta el corazoncito con estas cosas, mi pequeña Leonor hace lo que puede para satisfacer a sus papis, le hace caso a mamá, y al mismo tiempo inventa artilugios para que papá se sienta igual de f...

Pegamento

F: Papá, por qué las cosas se rompen? W: (luego de guglear una explicación científica e intentar volverla simple pal cabroshego) Puede ser por muchas razones hijo, pero la principal es que no hay ningún pegamento tan fuerte que pueda hacer que alguna cosa no se rompa si se le aplica suficiente fuerza. F: Osea que así como la mamá y tú se rompieron, tú y yo también podríamos rompernos? W: ... F: YA SÉ PAPÁ! Te apuesto que yo puedo inventar ese pegamento, uno muy muy muy fuerte, y así nunca nos vamos a romper.

Bienvenida a tu casa

Con un suspiro orgásmico en una noche de mayo empezaste tu camino. Te vimos crecer en la panza de mamá,  te vimos apretar botones que le generaban toda clase de cosas extrañas (mareos, antojos, en alguna luna llena la oímos aullar como lobo, hubo una noche en que se puso a volar dormida por el patio, o mi favorita,  cuando dibujó cuatro corazones amarrados en un muro de la casa). Te vimos crecer y te disfrutamos, nos imaginábamos cuando llegaras, y por supuesto,  le dimos un millón de vueltas antes de decidir cómo sería. En casa, pensamos. En casa, volvimos a pensar. Sonaba tan lógico,  que no nos acostumbrábamos a la idea de que fuera distinto. En casa sería. Con el tiempo (espero) aprenderás que la lógica de tu mundo dentro de casa tiene muchos puntos discordantes con la lógica de afuera.  Para nosotros no había que pensarlo mucho, para el resto haría falta energía divina y explicaciones interminables, por eso decidimos  no contarle a nadie. Para qu...

4 de Marzo del 2012

Todo iba bien, todo parecía seguir con total normalidad, era un embarazo como todos, incluso con buenos números y pintaba a que todo seguiría en orden. Ve tú a saber por qué, hijo, pero al parecer moviste tus manitos y las energías para que todo se adelantara, nos pillaste de sorpresa, te esperábamos, sí, cada día más ansiosos, pero aún quedaban unas cuantas semanas para que llegaras. No habíamos comprado tu coche, tus cosas para la pieza, ni siquiera tu primera ropa. Como verás son todas trivialidades que en nada empañaron la felicidad que nos diste cuando escuchamos tu voz por primera vez, que se oía suave, más despacio que en las películas, pero aún así parecía que tenías ganas de decirle a todos los doctores que estabas aquí, que eras un niño grande, con tus pulmones funcionando a toda máquina. Fue en la mañana, tu papá despertó con esa prisa inconsciente de todos los días, medio despierto y tres cuartos dormido, tu mamá, en silencio, con esa energía y vigor con que suele desper...

Y fue hermoso, la felicidad con patas

Un pedacito de magia, sonrisas por kilos caras de baba y cosquillas en la guata. Fue raro porque no te vimos exactamente en el momento en que saliste de la guata de tu mami, pero te sentimos y cuando levantamos la mirada estabas ahí, todo morado (porque así nacen todos los bebés), con los ojos increíblemente abiertos. Es lo que más presente tenemos, y claro, no nos queda otra más que apelar a la memoria porque fue todo tan rápido y tu papi es tan torpe que no alcanzó a preparar la cámara para grabar. Pero eso es un detalle, en nuestra memoria tenías los ojos abiertos, bien abiertos, y te quedaste mirando a tu mamá, con cara de seriedad, casi como pensando "por qué me molestan, déjenme seguir durmiendo en la guata!!". Fue lindo, tu mami te abrazó, y yo abracé a tu mami, éramos sólo nosotros tres, todo el equipo de médicos y gente al rededor o estaban callados o mi memoria los bloqueó, me acuerdo que éramos sólo los tres, reconociéndonos, hablando telepáticamente, en otra pa...

La segunda vez que detuvimos el tiempo

La segunda vez que detuvimos el tiempo fue cuando tenías 4 meses. Estabas en mis brazos mientras tu mamá lavaba loza, escuchábamos a los Beatles y yo te cantaba y me movía intentando bailar. Llevábamos un buen rato así, y tú estabas inmutable, no enojado pero seguramente mi entonación perfecta te tenía desconcertado. El punto es que hubo un silencio entre dos canciones, y mientras empezaba la siguiente y yo me preparaba para canturrear, diste vuelta tu cabecita y me miraste, con una sonrisa que mis ojos babosos convirtieron en complicidad. Capaz que sólo te haya parecido graciosa mi prominente nariz, o mi voz de chewbacca al ritmo de los Beatles, pero da lo mismo. Nos enchufamos como los monos de Avatar y compartimos un momento de historia que duró una canción entera, o quizás dos o quizás nada más que cinco segundos, pero quedó grabado en mi memoria.